jueves, 16 de febrero de 2017

Assassins Creed: The Ezio Collection (3ª parte)

Tras muchas semanas aparcado en la estantería, vuelvo a hablaros de The Ezio Collection. En esta ocasión toca la que para mí es la menos atractiva de las tres aventuras que componen la saga del asesino por excelencia: Assassins Creed Revelations. 


Allá vamos. Antes de nada, empezaré diciendo que las aventuras de Ezio en Estambul nunca me convencieron del todo. Si bien es una ciudad bellísima y está plasmada del modo fiel al que nos tiene acostumbrados Ubisoft, siempre me dio la impresión de que el juego necesitaba mejoras claras. Entre esas mejoras no podía faltar la tan solicitada carga de los puntos de control. Volvemos así a tener problemas para la sincronización al 100 por 100, ya que hay algunas misiones especialmente largas y con cierta complejidad. A todo ello le unimos una mecánica que ha envejecido mal, al menos en lo referente al acecho y el sigilo. Nuevamente, y van tres, Ubisoft no ha incorporado esa mejora en esta tercera pieza de la colección. 


Además de esto, no me termina de atraer del todo el argumento del juego. Me parece mucho más interesante la lucha contra los Borgia, aunque supongo que la cercanía cultural también tiene que ver en ello. 

Más allá de eso, tampoco se han molestado en incluir mapas con los fragmentos de Abstergo. Por suerte, cuando has conseguido 50, tu mapa se actualiza y puedes ver todos los fragmentos restantes. Por lo tanto, el problema no es tan grave como con las plumas de ACII. 


En cuanto al fondo del juego, he de decir que mi percepción general ha mejorado. Debe ser que el paso de los años me ha convertido en mejor assassin, o que tengo más paciencia, pero la sincronización que llevo ha mejorado mis topes de PS3. Aun así, le falta para llegar al nivel de otros juegos de la saga. Sigamos. 

Uno de los mejores puntos de este juego es la ya conocida gestión de la hermandad. Para ello se plantean las misiones de defensa del Mediterráneo. Me parece muy entretenido, pero algo cansado. En esto no ha variado mi percepción. Al igual que se pueden cerrar las guardias de Estambul cuando nuestros aprendices llegan al maestros, se debería poder cerrar las ciudades al llegar a determinado porcentaje de control. 


Voy concluyendo, sin dar un opinión del DLC El archivo perdido. Esto lo dejaré para una entrada futura, cuando lo haya jugado. Lo que aporta a la saga es descubrir más sobre Altair. Tampoco hay novedades en este aspecto. Podrían haberse añadido algunas secuencias más, o alguna cinemática añadida, pero no ha sido así. En definitiva, esta tercera parte ha venido a confirmar las sospechas de las dos primeras.