jueves, 9 de marzo de 2017

Zombicide

El fin de semana pasado tuve la suerte de poder quedar con amigos para un freak day en condiciones. En esta ocasión jugamos al juego de tablero de Battlestar Galactica, del que ya os he hablado en alguna entrada del blog, y a Zombicide. 

Hoy me centraré en este juego. Era mi primera experiencia con Zombicide, y estaba "preocupado" por no hacerme a las reglas. Sin embargo, no era muy complejo adaptarse a ellas, y eso que fui el primero en poner a mi personaje en peligro explorando el escenario y abriendo puertas. 


Porque esa es una de las acciones posibles. Básicamente, los personajes tienen tres actuaciones por turno. Pueden moverse, buscar en habitaciones, atacar con sus armas, o abrir puertas. Las armas pueden ser cuerpo a cuerpo, incluyendo algunas que permiten abrir puertas, o distancia. En función del personaje, y la suerte, las armas pueden cambiar. Algunas son muy destructivas. Otras, en cambio, no son gran cosa. 

Los zombis empezaron a aparecer pronto. Ademas de los zombis fijos debidos al escenario, hay otra tanda aleatoria que aparece en función de una tirada de cuatro dados. En función del resultado, los zombies aparecen en una zona u otra. Esto aporta un componente que hace que cada partida sea completamente distinta, incluso aunque juegues el mismo escenario. Eso es una cosa que me gusta mucho, como podéis suponer por el modo en que hago mis aventuras de rol. 

A medida que realizas acciones obtienes experiencia, pudiendo llegar a cuatro niveles. Cada nuevo nivel aporta un mayor número y tipo de acciones. Me gustó mucho este enfoque, aunque mi personaje no pasó del segundo nivel. La experiencia de adquiere matando zombies y completando hitos, por lo que conviene que el grupo se coordine. Recibir heridas, dos por personaje pudiendo convertirte en zombie, no da experiencia. Expresé mi queja por esto invocando la experiencia por crítico recibido en MERP. Sin embargo, no se podía hacer más por ahí. 

La coordinación era muy importante en el escenario que jugamos, ya que la aventura era cooperativa. Tengo entendido que también las hay de tipo competitivo, pero no dio tiempo a más. La partida resultó rápida y exitosa, en gran parte gracias a que la suerte acompañó. Si os digo la verdad, nada apuntaba en ese sentido al principio de la partida. El segundo zombie en aparecer fue el más duro del juego, al que bauticé como Demogorgon, después de descartar el nombre de Dreadnought. Esta mala bestia, muy parecida a alguno de los monstruos más duros de The last of Us, habría sido imbatible. Hasta lo que tengo entendido, sólo moría con cócteles Molotov, que no se vieron en toda la partida. 


En fin, amigos de la caverna. Un juego entretenido y recomendable. El hecho de que la partida fuese exitosa puede haber influido en mi percepción, pero no tanto como para nublar mi juicio.